SALOMÓN Y LA REINA DE SABA, 1959
Mito
entre los mitos, una película legendaria pero no redonda porque a veces
cae en el ridículo, pero que cuenta con secuencias impagables como la
batalla de los espejos con los que deslumbran a las huestes del Farón
que cae por un precipicio. Me imagino que los egipcios estarán harto del
pueblo judío que les habrá enviado toda clase de catástrofes.La otra secuencia antológica es una monumental orgía que la reina de Saba organiza para adorar a su extraño dios.
¿De dónde habrán sacado los antiguos deidades tan cachondas? La química entre Yul Brynner y Gina Lollobrígida funciona a las mil maravillas aunque estreñemos al gran Tyrone Power fallecido durante el rodaje.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada