miércoles, 20 de julio de 2011

Gachupines cascarrabias

EL CRIMEN DEL PADRE AMARO (2002)

Ana Claudia Talancón

Nos encontramos con una película polémica. 2002, México. La película más taquillera del cine mexicano, aunque con coproducción española y la aparición de algunos gachupines en el reparto. Gachupin es el apodo que los mexicanos nos dan a los españoles emigrados a su país, por cierto.
Un ataque a la iglesia que resulta ya algo cansino, provocó que los grupos más radicales del catolicismo provocaran toda clase de rasgaduras de vestiduras, pataletas y enrabietadas, todo un monumental escándalo que se les volvió en contra y provocó que los públicos acudieran en tropel a las salas convirtiendo este filme melodramático en el más taquillero de la historia de aquel país hermano.
Los españoles como ya estamos curados de espantos no hicimos ni caso. Había oído hablar vagamente de esta película pero no la recordaba cuando TVE 2 la proyectó ayer noche y me decidí a visionarla.
Ana Claudia Talancón
Respecto al tema escándalo yo soy un escritor ya habituado a cualquier contingencia, ya he vivido mucho tiempo y tengo experiencias lo suficientemente duras como para escandalizarme de cualquier espectáculo por lo que me voy a ceñir a los temas puramente cinematográficos y no a juzgar la moralidad de sus imágenes. Para mí lo inmoral no es mostrar escenas de sexo, por cierto muy comedidas y castas, sino utilizar un tema delicado para llenar las plateas. Pero en fin, allá ellos. La jugada les salió redonda y las productoras sanearon sus cuentas corrientes que es de lo que se trataba. Fue un negocio redondo pero ¿eso es ético?
Dejando aparte el tema del escándalo me pregunto que hay de cierto en este relato en que la iglesia se sitúa al lado de los narcotraficantes en una entente cordiale para sacar dinero para un dispensario. La actitud beligerante del obispado contra un sacerdote porque apoya a los guerrilleros que presentamente luchan contra la corrupción real del Estado mexicano.
Se plantean otros temas, el celibato de los miembros de la Iglesia que es considerado contraproducente y que en el caso que nos ocupa hubieran evitado las tragedias que denuncia esta película. Estamos en otros tiempos, las gentes cambian, aunque haya poblados que parece que no.
El crimen del padre Amaro muestra una realidad alejada de la nuestra, la de un país que parece vivir en tiempos pasados. Me recuerda el franquismo primerizo, como apunta otro personaje que se supone un republicano exiliado español (se presume su nacionalidad porque se pasa el día escuchando zarzuelas en el reproductor de música) autor del comentario que compara la vida del pueblo con ese periodo histórico en nuestro país.
Gael García Bernal y Ana Claudia Talancón
La película de Carlos Carrera es un melodrama bien construido, apoyado en una pareja actoral muy atractiva visualmente (basta con ver las fotos) y de cuerpos deseables. Cuando programan teleseries mexicanas en las televisiones españolas me llama la atención el atractivo físico del reparto con unas chicas y unos chicos de extremada belleza. Saben que la calidad debe de entrar primero por los ojos, por lo que vemos y nos muestran unas personas espectaculares.
Gael García Bernal
En la película que nos ocupa, destacan algunas feligresas extraordinariamente atractivas así como el joven sacerdote y su rival periodista. Así que astutamente el director trata de seducirnos por los ojos, porque la película en realidad es superficial. Nos encontramos con un país tercermundista, muy feísta, con unos protagonistas atractivos que protagonizan las secuencias de sexo, un sexo que podríamos definir como ilegal y un amor prohibido que impide que se materialice en una unión legítima, es decir una boda, y sus consecuencias son trágicas como el tradición en los melodramas llorones.
En realidad nos venden una telenovela, un culebrón barato que recurre al escándalo para hacer caja aprovechando la cortedad de miras de una parte de la sociedad en que vivimos. Lejos estamos de Nazarín de Luis Buñuel, una película con más profundidad que ésta. El negocio les salió redondo a los productores y a vivir.



EL CRIMEN DEL PADRE AMARO
Dirección: Carlos Carrera.
Año: 2002.
País: México.
Duración: 120 min.
Interpretación: Gael García Bernal (Padre Amaro), Ana Claudia Talancón (Amelia), Sancho Gracia (Padre Benito), Angélica Aragón (La Sanjuanera), Damián Alcázar (Padre Natalio), Pedro Armendáriz Jr. (Presidente Municipal), Andrés Montiel (Rubén), Luisa Huertas (Dionisia), Lorenzo de Rodas (Don Paco), Ernesto Gómez Cruz (Bishop), Gastón Melo (Martin), Gerardo Moscoso (Doc), Roger Nevares (Padre Galvan), Martha Posternak (Sra. Aguilar).
Guión: Vicente Leñero; basado en la novela de Eça de Queirós.
Producción: Alfredo Ripstein y Daniel Birman Ripstein.
Música: Rosino Serrano.
Fotografía: Guillermo Granillo.
Montaje: Óscar Figueroa.
Dirección artística: Carmen Giménez Cacho.
Vestuario: Mariestela Fernández.
Estreno en España: 8 Noviembre 2002.

1 comentario:

  1. Recuerdo ver esta peli hace algunos años, entretenida pero no profunda....evidentemente me quedo con Nazarín, no hay color

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