lunes, 30 de noviembre de 2009

Los españoles conquistaron Hollywood

DRACULA ESPAÑOL

Carlos Villarías

Durante muchos años, esta película de Georges Melford era una incógnita en todos los libros de cine hasta que en 1991 apareció una copia en un garaje de La Habana (Cuba). Drácula (1931) era la réplica hispana de la película de Tod Browning con el mismo título que encumbró a Bela Lugosi.
Aunque la versión hispana era muy superior en el aspecto técnico, ya que la película es más rica en movimientos de cámara y efectos visuales, la original es mejor en el apartado de interpretación. Actualmente, la réplica hispana se ha convertido en película de culto y además tiene más prestigio en los círculos de aficionados al fantástico.
Carlos Villarías se enfundó la capa del vampiro con inusual elegancia aunque con un gesto algo chapucero. Le vimos o le debíamos ver en otras películas, como Estrellados al lado de Buster Keaton.
Pablo Álvarez Rubio fue Renfield. Tras trabajar en Hollywood, apareció como protagonista en Carne de fieras (1936) de Armand Guerra y fue un villano en Los últimos de Filipinas.
Carlos Villarías: Actor, nacido en Córdoba el 7 de julio de 1892. Hijo de un general del ejército español que cambia continuamente de lugar de residencia. Realiza sus primeros estudios en San Sebastián y termina la carrera de Derecho en la Universidad de Valladolid; abre un bufete, pero pronto abandona la abogacía para dedicarse al teatro, pasando por modestas compañías de zarzuela y opereta hasta que decide probar fortuna en París, donde canta con éxito en La Gaité Lyrique.
Aclamado por la crítica italiana desde su debut en el Teatro Víctor Manuel de Torino, recorre el país en los meses anteriores al estallido de la guerra en Europa. Procedente de Génova, desembarca en los Estados Unidos el 13 de marzo de 1915 y su perfecto dominio del inglés llama la atención del actor y empresario Lou Tellegen, que le propone incorporarse a la compañía dramática que dirige. Forma parte del grupo fundador del Teatro Español de Nueva York, en cuya inauguración representa el drama de Angel Guimerá, Tierra baja.
Llega a California en 1923 y, tras breves apariciones en el cine mudo, junto a Rodolfo Valentino o Pauline Frederick, el 19 de julio de 1930 firma con Fox un contrato que se prolonga por un año. Durante las dos décadas siguientes trabaja intensamente, tanto en los estudios de Hollywood como en México, y regresa a España en 1949 para concluir poco después su eficiente trayectoria cinematográfica. Ocasionalmente figura acreditado bajo el nombre de Carlos o Charles Villar.

Pablo Alvarez Rubio

-Dígame, Pablo, ¿qué labor artística ha sido la suya antes de dedicarse al cine?
-El teatro. He sido galán de comedia en muchas Compañías importantes. Estuve con doña María Guerrero, sustituyendo a su hijo Carlos cuando estuvo en Africa; en la de Josefina Díaz y Santiago Artigas, cuando comenzaron; en la de Carmen Díaz, María Gámez y Juan Bonafé, entre otras. Durante largo tiempo, teatro solamente, aunque mi gran ilusión fue siempre el cine.
-¿Cómo fue aquello de su viaje a Hollywood?
-Muy sencillo. Yo marché a Estados Unidos protegido y orientado por mi tío don Casimiro Alvarez, uno de los fundadores de La Prensa, de Nueva York, colaborador de los más importantes periódicos yanquis y suramericanos y apoderado del filántropo español don Gregorio del Amo, el de la Fundación de la Ciudad Universitaria.
-¿Con qué objeto marchó a América?
-Con la idea de dar una serie de recitales poéticos. En Nueva York di dos. Uno en la redacción de La Prensa, a beneficio de los necesitados de la Colonia Española, que produjo una utilidad de seiscientos dólares, y otro en el Teatro San José, ambos con un magnífico resultado artístico y económico.
-¿Y luego?
-De allí fui a Hollywood para abrazar a mi tío, que reside en Los Angeles, y al que no veía desde niño. El hace crítica cinematográfica en uno de los principales diarios, y ayudado por sus influencias di dos nuevos recitales: uno en la Biblioteca Popular de Los Angeles y otro en la Universidad de California, para los estudiantes de español, que son muchísimos. Al calor de los éxitos que estas actuaciones me proporcionaron surgió de repente lo que yo deseaba y esperaba: un contrato para el cinema.
-¿Qué fue?
-El que me firmó Warner Bros. - First National, con un sueldo de setecientos cincuenta dólares semanales, para interpretar Los que danzan, con María Alba y Antonio Moreno. Por cierto que el director, William McGann, dudó al principio en confiarme el rôle del gangster Jack Diamond, porque decía que yo tenía demasiada cara de hombre bueno. Hasta se pensó en algún momento que Antonio Moreno y yo cambiaríamos los papeles; pero al fin, luego de muchas incidencias, todo quedó arreglado, y la película se terminó.
-¿Con éxito?
-Tanto gustó mi labor, que aquello me valió un nuevo contrato, el de la Universal, para hacer Drácula. Durante la filmación de esta película, el director, míster Melford, se entusiasmó tanto con mi trabajo, que un día llevó al set, para que lo presenciaran, a Lupe Vélez y Gary Cooper, felicitándome ambos muy cariñosamente.
-¿Quiere contarme algún detalle curioso ocurrido durante la filmación de esta obra?
-Hay una escena al principio de la película en la que yo tenía que partir un trozo de pan cortándome en el dedo, cortadura a la vista de la cual el conde Drácula, que lo interpretaba, como usted sabe, Carlos Villarías, descubría sus instintos de vampiro. Cuando se impresionó, el director me hizo ensayar el momento una y otra vez, sin mostrarse satisfecho, porque yo, por exceso de nerviosismo quizá, marcaba el gesto de dolor antes o después de que el cuchillo llegara al dedo. Animado por el deseo de que resultara perfecto, dije a míster Melford que haría la escena realmente. Se empezó a rodar, y con toda intención dejé llegar el cuchillo hasta la carne, y apreté. El gesto de dolor fue entonces sincero, real y tan del gusto del director, que hizo un primer plano viéndose salir la sangre, como pudo apreciarse en la película.
-Eso es querer hacer las cosas bien, aun a costa de un sacrificio personal.
-¿Por qué no? Mire usted: en la escena en que las ratas pasan sobre el cuerpo de Renfield, que era mi personaje, míster Melford se valió de un truco para que yo no tuviera que sufrir el contacto de estos repugnantes animales; pero al no dar resultado satisfactorio, me ofrecí para hacerlo «de verdad». Y las doce ratas pasaron sobre mi cuerpo, paseándose por el cuello y la cara durante el tiempo que duró la escena.
-Pero el éxito coronó todos los esfuerzos, ¿no?
-La preview de Drácula fue para mí un momento que no olvidaré nunca. Todos cuantos asistieron a su proyección -entre cuyo público, como es costumbre, estaban las estrellas más famosas y los magnates del cine- tuvieron para mí muchas felicitaciones. Entre ellas recibí una cariñosísima del propio Charlie Chaplin, que había asistido por amistad con mi tío, y otra de Ernesto Vilches, a quien nunca agradeceré bastante las frases con que encomió mi labor.
-¿Y después no hizo usted más películas, a pesar de ese triunfo?
-No, señor. Pude entrar en la Metro; pero un incidente, en el que yo no había intervenido para nada, me lo impidió. Entonces el departamento de producción española estaba regido por Ramón Novarro casi en su totalidad. Acababa de estrenar éste su película Sevilla de mis amores, y mi tío hizo una crítica durísima para el actor, director e inspirador, pues todo esto era Novarro en aquella desdichada producción, donde un cantaor andaluz, abonando quinientas pesetas, conseguía actuar en el Real, de Madrid, y una monja con flequillos por debajo de las tocas se asomaba a las tapias del convento para coquetear con los concurrentes a una taberna. La crítica, publicada por muchos periódicos suramericanos, hizo a la película un daño horrible, y mi tío se captó desde entonces la antipatía de la Metro y de Ramón Novarro, antipatía que de rechazo pagué yo, porque desde aquel momento se me cerraron las puertas del Estudio, pese al interés que por mí demostró un español influyente que había allí: Salvador de Alberich.
-¿Y no le fue posible ingresar en otro?
-La producción española en Hollywood comenzó entonces a decaer, y en poco tiempo quedó suspendida. Yo aguardé aún; pero al convencerme de que ya no era posible hacer nada, regresé a España. Entonces me acordé de lo que me dijo el director de Drácula el día de la prueba de este film: «Si usted fuera yanqui, desde este momento comenzaría a cotizarse su nombre en Hollywood». Esta frase, que aquella noche me dolió un poco, estaba cargada de razón.
-Y ahora, aquí, ¿seguirá haciendo cine?
-Ese es mi deseo. Me he ofrecido ya a todos los directores, y espero serles útil. Yo quiero trabajar en las condiciones de cualquier principiante, sin pretensión alguna, sin acordarme para nada de los setecientos cincuenta dólares semanales que cobraba en Hollywood. Aquí hay que empezar de nuevo, conquistar poco a poco el prestigio. Creo que lo conseguiré. Voluntad y entusiasmo no me faltan.
En el vestíbulo donde nos encontramos suenan los timbres anunciando el comienzo de la película. Alvarez Rubio y yo nos separamos.
Y el loco de Drácula, el gangster de Los que danzan, marcha a ocupar su localidad para estudiar frente a la pantalla la labor de otros actores, que él, sin duda, espera igualar y aun superar.
Cinegramas nº 34 5 de mayo de 1935

Filmografía de Pablo Alvarez Rubio

El puñao de rosas (1923)
Rejas y votos (1925)
Sombras habaneras (1929)
La voluntad del muerto (1930)
Los que danzan (1930)
Monsieur Le Fox (1930)
Drácula (1931)
El canto del ruiseñor (1932)
Carne de fieras (1936)
Una mujer en peligro (1936)
El cura de aldea (1936)
¡Centinela, alerta! (1937)
Manolenka (1939)
Oro vil (1941)
El crucero Baleares (1941)
A mí no me mire usted (1941)
Escuadrilla (1941)
Raza (1942)
Los misterios de Tánger (1942)
El pozo de los enamorados (1943)
Santander, la ciudad en llamas (1944)
La tempestad (1944)
Mi fantástica esposa (1944)
Lola Montes (1944)
Los últimos de Filipinas (1945)
La próxima vez que vivamos (1946)
El crimen de la calle de Bordadores (1946)
La nao capitana (1947)
Dos mujeres y un rostro (1947)
Pototo, Boliche y Compañía (1948)
Alhucemas (1948)
L'urlo (1948)
El centauro (1948)
La cigarra (1948)
El verdugo (1948)
El marqués de Salamanca (1948)
El rey de Sierra Morena (1949)
El santuario no se rinde (1949)
La mujer, el torero y el toro (1950)
Agustina de Aragón (1950)
Em-Nar, la ciudad de fuego (1952)
Barco sin rumbo (1952)
Don Juan Tenorio (1952)
Ha desaparecido un pasajero (1953)
Entre barracas (1954)
Tres eran tres (1955)
Faustina (1957)
El redentor (1959)
Pecado de omisión (1974)


sábado, 28 de noviembre de 2009

Un corto sobre Víctor Israel


HOMENAJE A VICTOR ISRAEL

Víctor Israel


Del viernes 4 de diciembre al domingo 6, se celebra en Barcelona, y más concretamente en el Auditori Les Basses, la primera edición del Horrovision. Festival dedicado al cine de terror, fantástico, ciencia ficción...que contará con un concurso de cortometrajes, presentaciones, charlas, proyección de cinco películas y la entrega de diferentes premios.
Organizado por Spooky High School Prod., Subfilms y The Monster Museum, el sábado 5 de diciembre a las 18h., contará con la colaboración de El Buque Maldito en la presentación y realización de un video/homenaje a Víctor Israel, fallecido el pasado 19 de septiembre, llamado Los perversos rostros de Víctor Israel y con la participación en dicho video de los realizadores Miguel Iglesias Bonns, Sebastián D'Arbó, José Ulloa, Ignasi P.Ferré y el actor Salvador Sainz.
Después, proyección de la película Morbus (1982), dirigida por Ignasi P.Ferré y protagonizada, entre otros, por Víctor Israel. Pase que contará con la presencia de su director y la entrega de un premio póstumo a Víctor Israel.

viernes, 27 de noviembre de 2009

La "Pe" de Hollywood

PENÉLOPE EN "NINE"


Nine es la adaptación al cine del famoso musical de Broadway, protagonizada por la actriz Penélope Cruz y dirigida por Rob Marshall, el mismo que nos trajo Memorias de una Geisha y Chicago.
Esta cinta cuenta con un reparto por demás interesante, ya que el prota masculino corre a cuenta del ya legendario Daniel Day-Lewis, el cual hará el papel de Guido Contini, hombre que tendrá que elegir entre su esposa (intepretada por Marion Cotillard) y su amante Carla (Penelope Cruz). También participan en la cinta la sensacional Judi Dench, Nicole Kidman, Kate Hudson, Sophia Loren y la cantante Fergie.
La carrera de nuestra famosa Pe, va escalando peldaños hasta obtener un papel secundario en este musical que nos llega de Hollywood. Tras obtener un Oscar el año pasado por Vicky Cristina Barcelona, la Meca del Cine ha vuelto a contar con ella en un papel importante.
Resulta paradójico que una de nuestras actrices más prestigiosas sea la que reciba los palos más rotundos de nuestra crítica cinematográfica y los mayores desprecios de una parte del público que le manifiesta una animadversión injustificada. ¿Envidia, deporte nacional? No hay ninguna duda. Pero la envidia no es una virtud sino un defecto autodestructivo que lo corroe todo y que debería ser desterrado de nuestros lares.

Penélope y Mónica Cruz

Corto sobre el conde Estruch

TRAILER DE "EL COMTE ESTRUCH"



En 1991 publiqué una novela Estruch, basada en una antigua leyenda catalana de vampiros. Actualmente la novela se distribuye por internet y varias personas se interesan en él para llevarlo al cómic, al corto y ¿para cuando el cine?

El fantástico español 5

BIGAS LUNA

La carrera de Bigas Luna se pueden dividir en dos. Una la que inició con Tatuaje (1978) y acaba con Angustia (1987) y otra cuyo primer jalón fue Las edades de Lulú (1990) y se prolongo hasta la actualidad. Da la impresión de que son dos realizadores distintos. El primero era innovador, el segundo más standard y menos interesante.
La primera con Bilbao (1978) y Caniche (1979) hacían suponer que nos encontrábamos ante una figura importante en el panorama del cine español. Angustia fue el punto más alto de esa etapa.
Se trata de una reflexión del cine dentro del cine. Las acciones paralelas pasan en un cine que proyecta una película de terror que a su vez resulta ser una película que se proyecta en otro cine donde aparece un criminal, un psicópata que asesina a los espectadores.
El resultado es el caos tanto en la sala como en la pantalla.
Una película original e innovadora huyendo del clasicismo, apuesta arriesgada que se saldó con una obra maestra del cine fantástico español, pero la muerte del productor Pepón Corominas provocó que esta etapa a la que antes aludía quedara truncada.
Bigas Luna

La segunda etapa se compone de películas mucho más impersonales. Jamón jamón, Huevos de oro, Las edades de Lulú y Yo la Juani entre otras, en las que se descubrieron actores ahora importantes como Penélope Cruz y Javier Bardem, caracterizadas por su erotismo algo plano pero que nos hacen añorar al Bigas Luna de otros tiempos.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Contra la violencia de género

NO ESTAS SOLA, SARA

Ricard Sales y Amaia Salamanca

Producción para televisión de Carlos Sedes, No estás sola, Sara es un alegato contra la violencia de género. Amaia Salamanca es Sara, la víctima de los malos tratos, y Ricardo Sales el maltratador. Nuestra Aida Folch es la amiga de la protagonista.
La película funciona mejor como discurso político que como obra cinematográfica ya que es demasiado tópica y superficial, su narración es simple y directa. De hecho carece de pretensiones y cumple los objetivos marcados, concienciar sobre la llamada violencia de género o violencia machista. Es decir los maltratos de algunos hombres a sus parejas. Cuando se invierten las tornas parece que no existe esa situación pero aún así bien está el denunciar esta lacra social que tanto daño causa a la sociedad.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Pintan bastos

LAS SUBVENCIONES EN PELIGRO


La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, cree que la orden ministerial sobre las subvenciones al cine "es la más adecuada" y, por ello, confía en que la decisión de la Comisión Europea de no tramitarla de forma urgente sólo retrase su aplicación sin variar su contenido.

Sin embargo, la titular de Cultura ha asegurado los rodajes que tenían previsto comenzar a primeros de año se verán afectados negativamente por este obstáculo burocrático.

Así, ha señalado que "hubiera preferido que el 15 de diciembre, por ejemplo, hubiera estado aprobado para presentar antes las solicitudes y expedientes. No va a ser así y tendrán que esperar a marzo, aunque no sé bien los plazos de Bruselas", insistió. González-Side ha añadido que los trámites se retrasarán "tres o cuatro meses, lo que tarde Bruselas en analizar todo los datos".

La titular de Cultura se ha mostrado tajante al afirmar que este obstáculo no supondrá el cese de ningún responsable de su departamento. "En ningún caso rodarán cabezas", afirmó en referencia a Ignasi Guardans, director general del ICAA.Según la ministra, los motivos de este retraso se deben a que se trataba de "un trámite de urgencia para que fuera más expeditivo y se tardara menos tiempo". "Simplemente, cuando hay unas alegaciones (las presentadas por el colectivo Cineastas contra la Orden) se pasa al trámite ordinario", remarcó.

Por su parte, el presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles (FAPAE), Pedro Pérez, confía en que el Gobierno que "se mueva con la celeridad suficiente" ante Bruselas.

El presidente de la FAPAE adelantó que la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, y el director general del Instituto de la Cinematografía (ICAA), Ignasi Guardans, tratarán el tema el próximo viernes en la capital belga, coincidiendo con la Consejo de Ministros de Cultura que tendrá lugar.

"Espero que en muy poco tiempo se restablezca la normalidad, es decir que Bruselas diga que las ayudas que se contienen en la orden son conformes a Derecho; nosotros estamos convencidos de ello", ha añadido el presidente de los productores españoles. Pese al optimismo sobre una rápida solución al problema, Pedro Pérez ha explicado que "urgiremos a Bruselas a evitar que se cree un vacío, porque representa un parón para los próximos rodajes y podría hacerse un daño letal".

De confirmarse el retraso en las ayudas, afectarían, en principio a las subvenciones anticipadas, es decir a los proyectos cinematográficos que tendrían que presentarse el año próximo, "que según la memoria del ICAA se cifra en 20 películas", ha explicado Pérez.

Reacciones

GERARDO HERRERO - Productor y director

Esta decisión de Bruselas ha sido producida por la idiotez de algunos de los Cineastas contra la Orden que no tienen ni idea de lo que hacen y tiran piedras contra su propio tejado. Muchos de esos firmantes lo único que saben es chupar del bote y hacer películas que no interesan a nadie. Por supuesto que los rodajes se pueden ver afectados y también nuestra credibilidad, pero según mis abogados, a los que he consultado esta mañana, la decisión de la Comisión Europea no aula la orden ministerial, que sigue estando en vigor. Ahora depende de la presión que ejerza el Gobierno de España para que el trámite sea lo más rápido posible”.

LOLA MAYO- Productora y firmante de Cineastas contra la Orden

Lo que ha hecho el director general del ICAA, Ignasi Guardans, es una temeridad. En contra de lo que han hecho otros países como Francia, Alemania o Hungría que fue la de mantener la orden anterior mientras se negociaba con Bruselas la nueva, este hombre ha decidido publicar la nueva sin contar con el visto bueno de la Comisión Europea. Me parece un error administrativo y político gravísimo. Si no se hubiera retirado la anterior orden se podían perfectamente convocar las ayudas. Esto nos hace mucho daño y, por supuesto, no era nuestro objetivo. El señor Guardans se ha quedado sin marco legal para convocar las ayudas”.

JAVIER REBOLLO - Director de Lo que sé de Lola y La mujer sin piano, y firmante de Cineastas contra la Orden.

El manifiesto de Cineastas contra la Orden ha sido firmado por muchas personas. Hay firmantes como Ventura Pons que rueda una película en catalán por año, otro como Fernando Trueba que tiene un oscar y que, a pesar de lo que están diciendo algunos por ahí, no ha retirado su firma. También está el montador de Ágora, la última película de Alejandro Amenábar y Luis Miñarro, el director y productor que más películas ha colocado en los últimos años en Cannes. No son buenas las descalificaciones personales. Hemos ejercido un derecho democrático. Las alusiones que hemos enviado a Bruselas son las mismas que presentamos con anterioridad a la ministra y al director general del ICAA y no hemos sido atendidos. Hemos elevado un escrito, no una denuncia, a la Comisión Europea, que no estaba obligada a contestar. Si lo ha hecho es que quizás piensa lo mismo que nosotros que en la orden ministerial se ha puesto menos el acento en el aspecto cultural que en el industrial. Es muy injusto que nos acusen de la decisión de Bruselas. Somos igual de perjudicados por un procedimiento que se ha hecho mal desde la Dirección General del ICAA”.

ÁLEX DE LA IGLESIA - Director y Presidente de la Academia de Cine

Ante todo, tranquilidad, que haya paz. Nada es perfecto, pero la Ley del Cine es lo mejor que tenemos para que nuestra cinematografía crezca y se desarrolle la industria. Posiblemente mi rodaje -y el de muchos otros- se va a ver afectado por esta decisión. Todos los proyectos se van a resentir, pero yo soy optimista, creo que se va a solucionar en breve y que estamos en el mejor año del cine español”.

ENRIQUE GÓNZALEZ MACHO - Distribuidor y exhibidor

No hay vacío legal. La legalidad está en lo publicado en el Boletín Oficial del Estado hasta que no se pronuncie la autoridad de Bruselas. Si Bruselas decide modificar esa legalidad y sale otra norma de rango igual o superior se cambiará.. Otra cosa es que la política del Ministerio de Cultura decida retrasar la aplicación, pero la realidad es la que publica el BOE”.

SINDICATO DE TÉCNICOS AUDIOVISUALES

"Si la orden ministerial era ya preocupante en su redacción, en este momento es motivo de alarma. Esa es la palabra que mejor describe el estado de ánimo de los técnicos del sector audiovisual, después de que anoche se conociera la noticia de la paralización de las ayudas al cine español por orden de Bruselas para revisar ciertos aspectos de la orden y pedir explicaciones. Desde TACE, el sindicato de los técnicos de cine y televisión, requerimos una explicación por parte de las autoridades de Cultura, para saber en qué posición estamos, cuáles son las perspectivas y, sobre todo, pedimos una convocatoria urgente al diálogo de las diferentes partes que intervenimos en la producción audiovisual para reconducir con urgencia esta situación. Si el llamado “procedimiento rápido o simplificado” por el que optó el Ministerio de Cultura al publicar la Orden en el BOE sin la autorización de la Unión Europea (tal como lo establece la propia Ley del Cine en su Artículo 20, apartado 3) nos deja en una situación de desamparo y vacío legal, es lógico y objetivo pensar que las convocatorias no se podrán realizar hasta que el gobierno aclare la situación con Bruselas. Los trabajadores del sector sentimos un perjuicio directo porque el trabajo se retrasa en el marco de una situación general ya de por sí alarmante. TACE ya advirtió al director del ICAA Ignasi Guardans que la Orden Ministerial por la que se regulan las ayudas, provocaría una reducción drástica del número de producciones cinematográficas y aumentaría gravemente el nivel de paro en el sector al concentrar las ayudas en producciones de gran presupuesto, supuestamente comerciales, que no asegurarían la mejora de la cuota de mercado del cine español si no se solucionan los problemas de distribución. Pero la situación actual es aún peor. El bloqueo de Bruselas a la orden ministerial podría ser gravísimo si el gobierno no responde con rapidez. Dialogar con urgencia y rectificar en los aspectos que han provocado este bloqueo es fundamental para el futuro de nuestro sector".


Rostros

AIDA FOLCH

Mi paisana Aida Folch saltó a las pantallas con El embrujo de Shanghai (2002) de Fernando Trueba. Después la vimos en Salvador, Los lunes al sol y la coproducción Henri IV (2010) de reciente producción.

lunes, 23 de noviembre de 2009

El fantástico español 4

AMANDO DE OSSORIO

Amando de Ossorio y Salvador Sáinz
Sitges 1978


Cuando tuvo lugar aquella moda del cine fantástico español, las películas de Amando de Ossorio hicieron época aunque se ignora que este fenómeno fue siempre minoritario. Son celebradas sus aventuras de los caballeros templarios, unas momias que se levantaban de las tumbas, a veces montados en caballos, para aterrorizar a los lugareños de turno.
Amando de Ossorio (6 de abril de 1918 – 13 de enero de 2001) fue su creador, aunque por desgracia jamás contó con presupuestos importantes. Le recuerdo en su sótano de Corredera Baja con sus imágenes de templarios y la cabeza de la serpiente de mar de su última película protagonizada por Ray Milland, un célebre de actor de Hollywood que en aquel tiempo era una sombra de lo que fue.

Salvador y Amando, Madrid 1984
Rodaje de "Serpiente de Mar"

Este gallego socarrón e irónico abandonó su tierra natal para estudiar periodismo en los madriles, aunque tuvo que trabajar en un triste banco para ganarse la vida antes de situarse en tan difícil oficio.
El misterio de la endemoniada (1942) y El último carnaval (1942) fueron sus primeros cortometrajes, y Bandera Negra (1956) su primer largometraje. La censura se lo prohibió por lo que recibió un palo impresionante. En aquellos años alternaba en el célebre Café Gijón donde para dase a conocer sobornó a uno de los camareros, paisano suyo, para que de tanto en tanto diera gritos de "Señor Amando de Ossorio, al teléfono", para que así su nombre quedara grabado en los oídos de tan ilustres contertulios.

Su carrera estaba en punto muerto porque los títulos que le tocaban en suerte no le dieron ningún prestigio. Malenka (1969) con la decadente Anita Ekberg, ya le dio un cierto nombre, pero fue su siguiente trabajo, La noche del terror ciego (1971) la que cimentó su prestigio entre los estudiosos del género fantástico aunque siempre fue maltratado por la crítica oficial, suerte que compartió con todos los profesionales que trabajamos en este género.
Por desgracia, España no es Reino Unido. Mientras en la Hammer todos los profesionales eran una piña, en este país de pandereta no fue así, otras figuras del género cargó en su contra lanzando toda clase de artillería pesada en contra de su persona y de su obra.
En La noche del terror ciego, los caballeros templarios salieron de sus tumbas y se subían a un tren causando espantos de todo tipo. Su éxito provocó que la saga tuviera tres jalones más: El ataque de los muertos sin ojos (1973), El buque maldito (1974) y La noche de las gaviotas (1975), ya en las postrimeras de la moda. Ossorio quería rodar una quinta, El cementerio de las poseídas con Paul Naschy y Julia Saly, pero el odio de ese actor al bueno de Amando echó por tierra el proyecto.
Se trataba de la tentativa de unir a los templarios con el hombre lobo en busca del Necronomicón para curarse de la licantropía. Las relaciones se estropearon aún más cuando en 1978, Ossorio puso en marcha el rodaje de Los cantabros con Dan Barry, Frank Braña y Narciso Ibáñez Menta. Pero ya se sabe que una mala pasada provocó la paralización del rodaje y que se iniciara de nuevo, aunque con otro guión bajo la dirección del canonizado licántropo nacional.
Resulta curioso, pero Narciso Ibáñez Menta, ausente en la versión final, fue llamado para protagonizar Viriato bajo la dirección de José Antonio de la Loma, pero la producción se quedó sin dinero después de rodar más de una semana. Parece ser que los héroes que se enfrentaron al Imperio Romano sufren alguna extraña maldición como hemos podido comprobar.
Ossorio, muy desanimado, rodó alguna película más hasta Serpiente de mar. La falta de éxito de esta última, más un fuerte infarto le apartaron definitivamente del cine hasta su desaparición a principios del nuevo siglo.
Amando, aparte de un buen profesional, fue un buen hombre. Es de lamentar en primer lugar la falta de medios económicos con los que trabajó, y también el ambiente hostil que tuvo que sufrir. Un ambiente hipócrita que actualmente le considera cineasta de culto cuando le marginaron en vida.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Corto de Santiago Estruch

ESTRENO DE "OVAL"


El día 24 de noviembre a las 18 horas, en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia, tendrá lugar la proyección del corto Oval de Santiago Estruch, basado en El retrato Oval de Edgar Allan Poe.
Un representante de libros se pierde por una carretera secundaria por culpa de una intensa niebla. Finalmente llega a una pensión, "Marie Roget", donde convive con personajes peculiares.
El huésped se encuentra con una cámara de video con grabaciones muy extrañas de una pareja de inquilinos que anteriormente habían ocupado la misma habitación.
Estruch es un joven especialista en cine fantástico residente en Valencia. Esta versión libre, cambia el lienzo de la novela original por una cámara de video, está inspirado en el cine de Mario Bava y en los templarios de Amando de Ossorio.
Anteriormente había realizado el largometraje Bela Lugosi, Pickfair 5619 Hollywood (2006) visto en FantCast 2007 y que se exhibió en diversos festivales de cine fantástico de Sitges, Cuba, Argentina y otros países.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Fin del rodaje de un film polémico

EL DISCIPULO


Si las andanzas de Hipatia han causado mucha polémica e irritación, mucho más va a provocar esta nueva vición de la vida de Jesús: De niño, Jesús asiste a la muerte de su padre, José, en un enfrentamiento con las tropas romanas. Años más tarde se convierte en el discípulo predilecto de Juan El Bautista, líder de un grupo de Macabeos que anuncia la llegada inminente del Reino de los Cielos cuya primera consecuencia es la expulsión de los invasores romanos. Cuando Juan Bautista es decapitado, Jesús se pone al frente del grupo y organiza el asalto al templo de Jerusalén. De esta manera, los mismos hechos conocidos de los Evangelios adquieren un carácter completamente distinto. El proyecto está basado en las últimas investigaciones realizadas, lo que enmarca a la película en un factible contexto histórico.

Emilio Ruiz Barrachina acaba de finalizar el rodaje de esta arriesgada película que no dudamos molestará a mucha gente.
Cuando se estrene y si la podemos ver hablaremos de ella como es nuestra costumbre, lo contrario es prejuzgar. Pero sí haremos un apunte. Hay teorías que afirman que Jesús y Barrabás eran la misma persona. Éste tenía su mismo nombre, Jesús, según algunas fuentes. en fin, esperemos al visionado de la película.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Filmoteca 1

CAMPANADAS A MEDIANOCHEOrson Welles

Campanadas a medianoche (1965) fue una adaptación de las comedias de William Shakespeare sobre el orondo Falstaff (Las alegres comadres de Windsor), un fanfarrón deslenguado del que unas meretrices hacen bufa y befa. La mayor pecularidad es el inmenso ingenio de Orson Welles al adaptarlo a la gran pantalla con una excelente fotografía en blanco y negro, contrapicados y planos gran angulares y la sustitución de la verde Inglaterra por la austera Castilla en el decorado de fondo. Grandes imágenes que a veces dan la sensación que hemos soñado porque calan en nuestro subconsciente.
El cine español se apuntó un buen tanto pese a que los méritos fueran del internacional Welles y de un excelente plantel de actores como John Gielgud, Jeanne Moureau, Margareth Rutheford y diversas apariciones de los españoles Fernando Rey, Luis Morris, Julio Peña, Luis Ciges, José Nieto y demás. El resultado es una obra maestra y una perfecta adaptación del difícil Shakespeare adaptado al cine ya que el mundo de ese gran dramaturgo es completamente teatral y resulta complejo adaptarlo al lenguaje cinematográfico.

Orson Welles y Jeanne Moureau

Pero Welles es todo un genio del cine y encontró en España la oportunidad que le negaba su nada querido Hollywood donde jamás se adaptó, paseando su cada vez más ancha cintura por las coproducciones internacionales.
La fotografía en blanco y negro de grandes contrastes y escasos grises impacta en nuestro subconsciente, y los textos shakesperianos brillan a gran altura aunque para el público español les resultó de difícil comprensión en la Europa ilustrada enseguida se convirtió en todo un referente cultural de gran importancia.
Lástima que su adaptación del Quijote resultara fallida y no se pudiera completar. La conjunción Cervantes-Welles prometía mucho.

martes, 17 de noviembre de 2009

El fantástico español 3

JUAN PIQUER SIMON

Juan Piquer

Nació el 16 de febrero de 1936 en la capital del Turia, Valencia, y tras estudiar Bellas Artes y Decoración, se decidió por matricularse en el Instituto de Investigaciones Cinematográficas de Madrid, tras lo cual se dedicó a la publicidad.
Piquer es un rara avis dentro de las extrañas coordenadas del cine español. En la piel de toro se le ha dado la espalda a su propia cinematografía, más del 60 por ciento de los espectadores jamás van a ver películas españolas y con razón porque en realidad ha sido nuestra industria la que se ha ganado a pulso esta desidia.
Aquí los realizadores creen que rodar cine de género es indigno de su talento y suelen rodar películas con un mismo patrón, el cine de autor pretencioso y por lo general aburrido. Un cine que sólo gusta en los reproductores de video de sus autores pero que pagamos entre todos por las subvenciones del Estado o comunidades autónomas.
En el caso que nos ocupa es todo lo contrario, un realizador al que le interesa el cine de género rodado en los estudios madrileños de Almena Films y que incluso han pasado por producciones norteamericanas en los mismísimos Estados Unidos.
Ya en sus principios quiso rodar una versión cinematográfica de las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer pero el sindicato vertical, de la época franquista, presidida por Juan Antonio Bardem (curiosamente perteneciente al clandestino Partido Comunista) no le quiso entregar el carné de director de cine, requisito imprescindible para dirigir una película en este país.
Rodó en 1964 dos documentales, uno España violenta pero la censura se la prohibió. Nos contaba los horrores en la España republicana en la pasada Guerra Civil, horrores silenciados en la actualidad porque siempre nos muestran los pecados de los demás pero nunca los propios. El otro documental se llama Vida y paz.

LA TRILOGIA VERNIANA
Las cosas cambiaron años después. En 1977 rodó y estrenó Viaje al Centro de la Tierra, con Kenneth Moore, basado en la célebre novela de Julio Verne, un título diferente en nuestra industria por tratarse de una producción de distribución internacional con efectos especiales, algo inédito aquí,
El profesor Lidenbrock (Kenneth More) encuentra en una librería de Hamburgo un curioso libro escrito por un alquimista años antes que describe un fabuloso mundo en el centro de la Tierra. Con su sobrina (Ivonne Sentis) y su prometido (Pep Munné) decide iniciar el viaje con un guía llamado Hans (Frank Braña) encontrándose con monstruos y restos de la antigua Atlántida poblada por científicos clónicos (todos ellos Jack Taylor).
Entre las virtudes de Piquer, aparte de su capacidad narrativa está la de utilizar el marketing para lanzar la película, técnica que hasta entonces era desconocida en el cine español: “Existe la mentalidad, aquí en España, de que sólo podemos rodar películas con tipos con boina o cine comprometido. Nos está vedado rodar películas de aventuras, de terror u otro género, terreno reservado exclusivamente a los cineastas anglosajones” –declaró Piquer en una entrevista que me publicó L’Ecran Fantastique.
Por fin teníamos una película de aventuras que se podría comparar dignamente con las series B norteamericanas sin hacer el ridículo. También lavó la cara al fantástico español que, salvo excepciones, se distinguía por su cutrez. Destacaban las secuencias del lago interno, de una especial luminosidad, la aparición de un gigantesco simio y las setas gigantes. Cuando los efectos eran demasiado costosos de hacer Piquer sabía camuflarlos mediante elipsis, o bien obviarlos de forma astuta.
Naturalmente la crítica “cargó” contra la película, aquí en España “no podemos rodar cine americano” sino cine de autor a la francesa mortalmente aburrido o ladrillos sobre la Guerra Civil, pero al público sí le gustó, sobretodo al aficionado al fantástico que le acogió como un gran acontecimiento.
Un año después, la productora sacó a la luz un film mucho más modesto, Escalofríos firmada por Carlos Puerto, aunque varias secuencias fueron rodadas por Piquer, productor ejecutivo, responsable del montaje final. De las aventuras vernianas pasamos al satanismo y al erotismo, un cine más íntimo pero que era resultón. La secuencia central era un menaje a cuatro en un decorado satanista que dio la vuelta al mundo. La pareja Angel Aranda y Sandra Alberdi se liaba con José María Guillén y Marian Karr.
Sin embargo añorábamos al primer Piquer que conocimos y así en 1979, por fin nos llegó Supersonic Man dedicada al tema de los superhéroes. En aquella época apareció el Superman de Richard Donner rodada con toda clase de lujos y competir con ésta era tarea imposible, Richard Yesteran, actor de carrera efímera, se puso los leotardos de rigor y se dedicó a volar por los aires arreando palizas a los bellacos de turno. Además teníamos sabios locos, a Cameron Mitchell y a José María Caffarell.
Kronos o Supersonic Man llega con su nave a la Tierra para luchar contra un científico malvado (Cameron Mitchell) que desea conquistar el mundo, el superhéroe recibe poderes especiales para acabar con tal pérfido personaje.
Por vez primera se utilizaba en España el “frontal projection”, eliminado los bordes azules que aparecían al sobreponer imágenes para dar la impresión que vuelan (recordemos Chitty Chitty Bang Bang donde era evidente este defecto) consiguiendo hacer desaparecer al 100% la reflexión mencionada.
El rodaje fue duro y Piquer decidió no insistir en el tema, estuvo a punto de dejarlo correr pero finalmente salió airoso del trance. La experiencia resultó divertida pero no llegaba a la altura de la incursión en el mundo verniano. Se echaban de menos ese mundo de fantasía, con aquellos decorados extraños de un mundo perdido. El talento de sus colaboradores habituales como Emilio G. Ruiz y Francisco Prosper es más adecuado a un cine imaginario más clásico, como son las aventuras del siglo XIX, que a un aséptico mundo moderno.
Por eso manos a la obra se inició el rodaje de Misterio en la isla de los monstruos (1980), inspirada en “Escuela de Robinsones”, donde nos encontramos al genial actor británico Peter Cushing y Terence Stamp con sus aires de divo. Ian Sera y David Hatton corrían con el mayor peso interpretativo. La gracia de la película radica en que los monstruos se notan que realmente son de pega. Al final de la película se descubre que son una tomadura de pelo, un jovenzuelo que desea vivir un año de aventuras antes de casarse acaba en una isla misteriosa en donde se encuentra bandidos (actores pagados por su tío) y monstruos que son criaturas mecánicas encargadas para su engaño y escarmiento.
Todo es un montaje hasta que aparecen los bandidos de verdad. La película volvió a divertir a su público y a molestar a los de siempre, a los críticos que desean que rodemos películas comprometidas y aburridas.
Hubo un proyecto de reunir a los protagonistas de las dos películas vernianas en una nueva aventura pero no prosperó. Con parte del material utilizado en Misterio de la isla de los monstruos Piquer rodó Los diablos del mar basado en “Un capitán de quince años”. De nuevo Ian Sera en un papel similar al anterior.
Seis muchachos de diferentes países viajan en un barco atacado por los piratas, abandonados después y recogidos por un ballenero posteriormente atacado por una ballena que asesina a toda la tripulación.
El ahijado del capitán se pone al frente del barco y los muchachos de marineros viéndose mezclados en una aventura en una isla paradisíaca hasta que empiezan los quebraderos de cabeza.
Aunque esta nuevo incursión al mundo verniano era más divertida que la anterior tuvo menor éxito, pero cerró una trilogía dorada para el fantástico español que no tuvo por desgracia continuación. Corrían malos vientos para el cine español por motivos extracinematográficos como veremos más adelante.
MIL GRITOS TIENE LA NOCHE
El otro Piquer, el del cine más gore, estaba a punto de conseguir un importante éxito taquillero. Antes como productor colaboró en Más allá del terror (1980) de Tomás Aznar en una línea similar a Escalofríos. Unos chorizos organizan una matanza en un restaurante de carretera y posteriormente se ven envueltos en una aventura con satanistas en donde los verdugos acabarán convertidos en víctimas.
Mil gritos tiene la noche (1982) pertenece al cine llamado cine gore. Este subgénero del terror bebe sus fuentes en Bahía de sangre de Mario Bava cuyo esquema fue copiado en todos los Viernes 13 que siguieron. Una serie de personajes que se encuentran en un lugar cerrado y que son sistemáticamente asesinados, aquí para realizar un puzzle humano.
Piquer utiliza aquí el llamado Grand Guignol, Christopher George y Lynda Day George la protagonizaron con varios actores españoles en papeles secundarios. La acción arranca cuando un niña mata a hachazos a su madre, cuarenta años después una serie de espeluznantes crímenes tiene lugar en una universidad estadounidense, una chica es hallada decapitada y se inicia una serie de asesinatos a cada cual más espeluznante. Su carrera comercial fue discreta en España pero exitosa en el extranjero. Se estrenó en 97 cines de Nueva York y recaudó 720.000 dólares de la época, ocupando el quinto lugar en recaudaciones.
Lo que menos se explica es porqué Piquer no aprovechó la ocasión para iniciar la aventura americana y olvidarse del cine español sobretodo en un momento en que hubo cambios en el Gobierno de la Nación. En triunfo del PSOE en las elecciones de 1982 provocó que Pilar Miró accediera a presidir el Instituto de Cinematografía cuyas consecuencias fue la total desmantelamiento de la industria de cine nacional, desapareciendo distribuidoras pequeñas y favoreciendo el amiguismo más descarado, un gestión que sólo benefició a las multinacionales porque el público español desde entonces dio la espalda a su cine ya que éste se las había dado con anterioridad a él.
Sólo se hacían películas con subvenciones estatales y el cine de género fue marginado completamente. Rodar lo que nos gusta se convirtió en una gesta homérica.
Mil gritos tiene la noche, como decíamos, arrasó con altas dosis de terror, imágenes duras e impactantes. Lo gracioso es que en muchos lugares la película pasaba por norteamericana aunque fuera rodada en unos estudios madrileños.
Las siguientes entregas, Guerra sucia (1984) Y Los nuevos extraterrestres (1984), con un niño que se encuentra a un alienígena con aspecto de oso hormiguero, (Piquer declaró que con esta película aprendió lo que no hay que hacer jamás) pasaron desapercibidas y sin embargo Piquer no había arrojado la toalla en un ambiente tan hostil.
SLUGS, MUERTE VISCOSA
En 1988, Piquer y su equipo se traslada a los mismísimos Estados Unidos para rodar Slugs, muerte viscosa con unas babosas asesinas. Los efectos especiales ganaron un Goya que recogieron Basilio Cortijo, Carlo Di Marchis y Gonzalo Gonzalo. Esta vez los escenarios fueron una comunidad rural norteamericana en donde unas misteriosas babosas asesinas a quienes se encuentran con momentos espeluznantes.
Un paso más en el cine gore español basado en una novela de Shawn Hudson, un Best-Seller internacional, y producida por Francesca De Laurentiis (hija de Dino de Laurentiis y Silvana Mangano, quien aparecía brevemente en la secuencia del restaurante).
Esta vez se crea un verdadero clima de horror, aunque la acción es diferente en Mil gritos tiene la noche porque se trata de una agresión animal inexplicable y con unos animales que provocan repugnancia. Destaca la escena de la pareja cuya acto sexual es interrumpido por el ataque de las pequeñas babosas.
Película impactante, algo dura, pero siempre insólita en nuestro pobre contexto.
Larry Ann Evans (doble de Ely Pouget)
Un año después se inicia el rodaje de La grieta, la misma productora y el equipo de efectos especiales que contó esta vez con Colin Arthur, repitiendo Goya y éxito.
Unos marineros de la OTAN deben averiguar lo sucedido a un batiscafo perdido en la grieta de Dannekin, en el fondo del mar, cerca de Noruega. Al llegar a la misma descubren una cueva subterránea repleta de monstruos provocados por experimentos genéticos.
Rodada en los Estudios Verona de Tres Cantos, contaba con Jack Scalia, actor célebre de telefilms norteamericanos, R. Lee Ermy, Ray Wise y varios actores españoles como Frank Braña, Emilio Linder y el incomparable Pocholo de las tertulias televisivas.
En aquella época coincidieron en cartel varias películas de ambiente submarino, tal vez para contrarrestar la oleada de cine galáctico tan en boga. El mar es siempre misterioso y extraño, repleto de insospechados peligros.
En estas películas no encontramos sofisticados efectos especiales de las norteamericanas, las grandes productoras disponen de un capital que puede afrontar los mayores retos inimaginables. En comparación nuestros productos resultan modestos, pero siempre resulta agradable que los efectos “se noten”.
Comparando, por ejemplo, el cine de Ray Harryhausen cuyas criaturas son evidentes con producciones modernas más perfectas resulta irrebatible, tal como el caso que nos ocupa, que si bien se ha ganado en técnica se ha perdido en contenido. Al notarse el trucaje, propio de una empresa artesanal, en cierto modo se nos invita a que no nos creamos lo que vemos porque lo que se nos cuenta no es real, sólo ficción.
Los trucajes más artesanales eran más graciosos, más divertidos, más humanos en su imperfección y como resultado final un cine con mayor contenido argumental.
También con Dister, productora de estos dos últimos títulos, Piquer abordó el atormentado mundo de Howard Phillips Lovecraft con La mansión de Cthulhu (1991). Empresa que es insólita no sólo en el cine español sino internacional porque se trata de un autor complejo y difícil. Frank Finlay la protagonizó y de nuevo la película tuvo mejor aceptación fuera que en nuestro país de toro por culpa de una lamentable distribución, verdadero cáncer del cine español.
Sin recurrir a los efectos especiales tan sofisticados del último cine hollywoodense sino a una concepción verdaderamente artesanal que le daba un aire clásico, Piquer lucha y sale airoso de la prueba. Una pandilla de mafiosos se esconde en el hogar de un mago llamado Chandú, que vive con su hija, ignorando los terribles secretos que esconden sus paredes.
ÚLTIMOS AÑOS
Las últimas películas de este valenciano incansable ahondan en el peor defecto de nuestra industria, la pésima distribución. Acceder a su visionado en este país es tarea ardua y compleja.
Tres años después nos encontramos que sólo colaboró en el guión de un film llamado Nexos 2 43 (1994) del desaparecido José María Forqué, realizador poco habituado a estos géneros, y finalmente La isla del diablo (1994).
Producido esta vez por una compañía que fundó Primitivo Rodríguez, basado en una novela de Vincent Mulberry, pertenece al género de aventuras muy en la línea de sus incursiones vernianas, y finalmente tenemos El escarabajo de oro (1997) basado en Edgar Allan Poe donde colaboró en el guión, pero la película está firmada por Vicente J. Martin.
Manoa, la ciudad de oro (1999) es su último título, inspirado en Emilio Salgari, que como en casos anteriores ha tenido una distribución lamentable.
Quedan colaboraciones en Bracula Condemor II (1997) de Alvaro Sáenz de Heredia, con Chiquito de la Calzada que entonces estaba de moda, o Arroz y Tartana (2003) de José Antonio Escrivá, recreación de la Valencia de Vicente Blasco Ibáñez.
Es lamentable que en sus últimos años Piquer haya pasado a un segundo término, marginado por la industria que cada vez se ha vuelto más complicada, pero ya se sabe que vivimos en un país que en principios de siglo XX obligó a emigrar a Segundo de Chomón y en donde la fantasía brilla por su ausencia.
Piquer es un cineasta que ha apostado por relatos fantásticos, una flor de fantasía en un desierto de aburrimiento que es en realidad nuestra cinematografía demasiado obsesionada con sus pretensiones desorbitadas y con una industria más raquítica que Rocinante.

Galería 1

ELOY DE LA IGLESIA



Eloy de la Iglesia (no confundir con Alex de la Iglesia) nació en Zarauz, en 1944, trasladándose a Madrid para estudiar Filosofía. A los 22 años debuta en la realización con Fantasía 3 (1966), un film de corte infantil, nada más alejado de su posterior carrera caracterizada por un cierto tremendismo y un negro sentido del humor.
Su siguiente título, realizado en cuestiones muy precarias, Algo amargo en
la boca (1967) fue toda una sorpresa. La actriz y escritora Ana Diosdado le ayudó en el guión, pero la censura le destrozó el metraje. Se trata de un joven que llega a una casa donde viven su tía y sus primas, quienes se disputan sus favores para terminar dándole la muerte porque la presencia del macho desquiciaba sus vidas.Tras un olvidable Cuadrilátero (1969) con el boxeador José Legrá, entonces en la cúspide, el esforzado guipuzcoano rompe la imagen tópica y típica de Carmen Sevilla con El techo de cristal (1970). Una mujer mata a su marido, trocea el cadáver y lo esconde en la nevera, alimentando con él a sus animales domésticos. Si este film no es una maravilla de técnica, si debemos reconocerle una cierta atmósfera, un morbo especial que motivó las iras de la censura franquista que se ensañó cortándole diversas secuencias de sus cintas. Esta imagen de cineasta perseguido le persiguió prácticamente a lo largo de su carrera.
En La semana del asesino (1971), un Barba Azul estilo español, es Vicente
Parra quien rompe los clichés, ampliando su registro. Los protagonistas de ambas cintas son reunidos en Nadie oyó gritar (1972), en la misma línea morbosa. Una gota de sangre para morir amando (1973), de ambiente futurista, estaba protagonizada por Sue Lyon, una bella joven que se acuesta con seres desdichados a los que asesina después. A pesar de ser reventada por la crítica española, obtuvo excelente acogida en el extranjero. Juego de amor prohibido (1975) y La otra alcoba (1976) nada añaden a lo dicho. Tras alejarse del género con tres cintas más, con El diputado (1978) el cineasta de Zarauz nos muestra los conflictos de un político de izquierdas que es homosexual y se ve acosado por unos terroristas de extrema derecha.
En la
misma línea, en La mujer del ministro (1980) es la esposa de un ministro de la Unión del Centro Democrático (Amparo Muñoz) la víctima de un chantaje. Paradójicamente el cambio político producido tras la muerte de Franco perjudicó sensiblemente la carrera de Eloy de la Iglesia, perdiendo este morbo que era su principal atractivo.
Homosexual y drogadicto, ésta última afición le fue llevando a una
trágica autodestrucción. Sus cintas El pico (1981) y El pico II (1983), así como La estanquera de Vallecas o (1987), Navajeros (1980) resultan francamente significativas en este sentido, pero muestran el mundo de la marginalidad con una convicción ausente del cine producido en la era socialista.
Eloy de la Iglesia posteriormente fue noticia en la prensa por verse en una
situación patética, a causa de su adicción a la droga, convertido en una sombra de sí mismo. Pero con todos sus defectos, es necesario reconocerle una cierta preocupación por la sociedad, mientras otros cineastas parecen únicamente obsesionados en satisfacer su ego.
Rehabilitado de la droga volvió al cine con Los novios búlgaros (2003), falleciendo el 23 de marzo de 2006 tras una operación.
Su principal defecto es una tendencia a la demagogia, su mayor virtud fue que se convirtió la voz de los marginados del sistema tanto en la dictadura franquista como en la democracia que le sucedió.

Una gota de sangre para morir amando
Escena censurada
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